<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title> &#187; Cuento</title>
	<atom:link href="http://www.cafeinayamor.com/tag/cuento/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.cafeinayamor.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Thu, 03 Nov 2011 18:01:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
		<item>
		<title>Servicio a domicilio</title>
		<link>http://www.cafeinayamor.com/2011/05/servicio-a-domicilio/</link>
		<comments>http://www.cafeinayamor.com/2011/05/servicio-a-domicilio/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 12 May 2011 17:25:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GaB</dc:creator>
				<category><![CDATA[Lo que escribo]]></category>
		<category><![CDATA[Portafolio Académico]]></category>
		<category><![CDATA[Texto]]></category>
		<category><![CDATA[Textos]]></category>
		<category><![CDATA[Cuento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cafeinayamor.com/?p=522</guid>
		<description><![CDATA[Me acabo de encontrar este cuento entre mis bretes del año pasado, era un ejercicio de historia de la comunicación en el cual teníamos que hacer un cuento donde incorporáramos elementos de los inicios de la publicidad en la prensa costarricense. Lo que hice fue intentar acoplarme al estilo costumbrista de Los cuentos de Magón, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Me acabo de encontrar este cuento entre mis bretes del año pasado, era un ejercicio de historia de la comunicación en el cual teníamos que hacer un cuento donde incorporáramos <strong>elementos de los inicios de la publicidad en la prensa costarricense. </strong></p>
<p>Lo que hice fue intentar acoplarme al estilo costumbrista de Los cuentos de <a href="http://heredia-costarica.zonalibre.org/archives/2009/09/manuel-gonzalez-zeledon-magon.html">Magón</a>, para según yo, darle credibilidad por lo que el lenguaje, las incorrecciones políticas y las opiniones de los personajes están en función de esto. El giro del final es casi robado del <a href="http://www.sinabi.go.cr/Biblioteca%20Digital/ARTICULOS/Gonzales%20Zeledon%20Manuel/El%20Clis%20de%20sol.pdf">Clis de sol.</a> Con lo que <strong>el relato no es ni muy bueno ni demasiado original</strong>, pero me parece simpático como resultado de un ejercicio.</p>
<p><strong>Servicio a domicilio</strong></p>
<p>Esta historia me la contó mi tío, don Antonio Quiroz, una vez que viéndome muy enamorado, quiso prevenirme, entre otras cosas, del grado de ingenuidad al que puede llegar un hombre cuando según sus propias palabras “lo emborracha el chirrite del amor.”</p>
<p>Para que tengan una idea de quién es este tío mío les cuento una parte de su vida.<span id="more-522"></span></p>
<p>Mi tío se convirtió en un hombre respetable en su querido San José después de la venta de una finca, que por suerte estaba ubicada en una posición estratégica para la bananera de mister Keith.<br />
Don Antonio, que en ese entonces tendría unos 33 años, invirtió en plantaciones de café, donde rápidamente logró una pequeña fortuna. Esta abundancia económica le permitió, entre otras cosas, conquistar a Verónica Fournier una hermosa señorita de abuelos franceses y de apenas 22 años a quien convirtió en su esposa el martes 19 de octubre de 1915. Mis tíos son una pareja muy unida, deben de ser eso que los poetas llaman almas gemelas, porque son capaces  de hablarse sin palabras, con solo miradas y gestos leves pueden tener diálogos complicados, lo sé porque muchas veces fui testigo de estas conversaciones silenciosas de las que siempre me maravillaba.</p>
<p>Ahora que ya conocen un poco a mis tíos les paso a contar la historia.<br />
Cuatro años después de su matrimonio, un miércoles a eso las tres de la tarde don Antonio fumaba mientras leía La Prensa Libre en el corredor de su casa.  Junto a él Doña Verónica ojeaba el periódico del día anterior.</p>
<p>Estaban sentados en la misma banca de madera hecha por Don Antonio dos años atrás de un solo tronco de almendro y a pura hacha. De pronto, el ruido familiar del portón principal de la propiedad les hizo levantar la cabeza.<br />
Era don Quincho Ramírez, cuarentón vecino de la pareja quien algunas tardes visitaba a mi tío, este lo recibía siempre alegre pues ambos disfrutaban jugar juntos al dominó.</p>
<p>Mi tía al verlo se levantó y se fue a la cocina, a prepararles a ambos caballeros dos jarras del mejor café de don Antonio y para que lo acompañaran un buen plato repleto de biscochos de maíz.<br />
¡Esta vez no me vas a ganar, Antonio!  Gritó don Quincho mientras se acercaba.<br />
Siempre con la misma historia Quincho, dijo don Antonio sonriendo amable.<br />
Se estrecharon la mano y se sentaron en el lugar de siempre: el viejo juego de mesa con tres sillas hecho también por mi tío. Acostumbraban conversar esperando el café, tomarlo sin interrumpir la plática para finalmente jugar hasta entrada la noche, siempre conversando. Aunque doña Verónica no participaba en el juego, solía acompañarlos en la tertulia.</p>
<p>Después de un par de horas de jugar, el tema de conversación giró hacia la cantidad cada vez mayor de anuncios en La Prensa Libre.<br />
Es increíble, casi me siento leyendo uno de esos catálogos que traen de Europa, dígame Quincho. ¿Todavía le compra a su mujer todos esos disparates mágicos? He leído sobre cremas y píldoras para todo: rellenar  las arrugas, eliminar barros, agrandar el busto. Las cremas y polvos no se quedan atrás. Según su esposa me dijo la última vez que conversamos, tiene la colección completa de productos Kaloderma.</p>
<p>Pues, si doña Verónica, ya ve que estas cosas ayudan a que mi Carmencita este contenta, le hace bien a su salud, además usted sabe que para el hombre es importante llegar del trabajo y que la mujer este presentable, que se mantenga deseable, si no lógicamente el va a buscar en otros lugares lo que no encuentra en su propia casa. Créame que no son disparates, son productos creados en institutos y laboratorios europeos, mire, mire aquí donde aparece la dirección. Señalaba un anuncio de crema Mistinguett en La Prensa Libre.</p>
<p>Mi tío se quedó frío, sabía el desastre que ese comentario desataría al chocar con la mentalidad progresista de su mujer. La miró y en su lenguaje silencioso pidió piedad, pero entendió que doña Verónica estaba a punto de estallar y que era necesario que el interviniera.</p>
<p>Bueno Quincho, yo entiendo que los vestidos franceses y los perfumes la hagan feliz a ella y que por esto también a vos te parezca más atractiva. Pero decime. ¿Cuántas de esas píldoras o cremas le han funcionado realmente?</p>
<p>Mirá Antonio, te voy a dar un muy buen ejemplo. Ya sabés que las mujeres suelen estar débiles y achacosas sobre todo durante sus periodos de dolor. Pues encontré, hace cuatro meses más o menos, las píldoras Apiolina Chapoteaut especiales para combatir las molestias de los cólicos menstruales. La compañía tiene una casa distribuidora aquí en la capital y tienen servicio de entrega a domicilio. Escribí pidiendo una caja, mandaron un machillo de unos veinte años. El es el hijo del distribuidor, un tal Juan, o Carlos, no recuerdo. En fin, el muchacho me explicó que por la altísima demanda del producto solo podían vender la cantidad suficiente para una semana, por lo que él nos estaría visitando todos los viernes para traernos la nueva dosis. Ya sabés que los viernes me voy temprano a mis cafetales y no regreso hasta la pura noche. Pero como era el único día que les quedaba disponible, acepté dejarle la plata a Carmen. Después de un mes de tomar la píldora el cambió fue mayor de lo que jamás esperé, Carmen ahora siempre está de buen humor, se arregla más y hasta está más delgada con no se cual dieta parisense. Sé que es gracias a la Apilolina por que conforme se le van acabando, durante los días de la semana, la noto cada vez más ansiosa, pero no imaginás lo feliz que se queda después de cada visita del machillo. Una verdadera maravilla sin lugar a dudas el medicamento.</p>
<p>Mi tío Antonio revolvió las fichas del dominó en silencio, miró a su mujer y le preguntó.</p>
<p>¿A vos que te parece?</p>
<p>Un verdadero prodigio. Respondió reflexiva.</p>
<p>Don Quincho sonrió satisfecho con la que creía era su primera victoria de la noche.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cafeinayamor.com/2011/05/servicio-a-domicilio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Suspender</title>
		<link>http://www.cafeinayamor.com/2010/09/suspender/</link>
		<comments>http://www.cafeinayamor.com/2010/09/suspender/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 18 Sep 2010 19:48:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GaB</dc:creator>
				<category><![CDATA[Lo que escribo]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Cuento]]></category>
		<category><![CDATA[ficción]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cafeinayamor.com/?p=366</guid>
		<description><![CDATA[Al despertar sintió perfectamente como la sangre en sus venas empezó a moverse, el aire le raspó la garganta y su pecho se elevó. Sintiéndose un mecanismo recién activado, se preguntó si eso realmente era dormir.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div align = center>
<img src="http://i52.tinypic.com/okquf6.jpg" border="0" alt="Suspendido" /></div align = center>
<p></br><br />
Al despertar sintió perfectamente como la sangre en sus venas empezó a moverse,<br />
el aire le raspó la garganta y su pecho se elevó.<br />
Sintiéndose un mecanismo recién activado, se preguntó si eso realmente era dormir.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cafeinayamor.com/2010/09/suspender/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ceguerilla</title>
		<link>http://www.cafeinayamor.com/2009/08/ceguerilla/</link>
		<comments>http://www.cafeinayamor.com/2009/08/ceguerilla/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 31 Aug 2009 06:04:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GaB</dc:creator>
				<category><![CDATA[Lo que escribo]]></category>
		<category><![CDATA[Cuento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cafeinayamor.com/?p=29</guid>
		<description><![CDATA[Ese día escolar empezó como cualquier otro para Lucia. El reloj despertador la hizo dar un salto en su cama a las seis y veinticinco de la mañana. Se levantó, caminó con los ojos cerrados hacia el baño, se lavó los dientes, se bañó, se secó y se vistió sin abrirlos ni una sola vez. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ese día escolar empezó como cualquier otro para Lucia. El reloj despertador la hizo dar un salto en su cama a las seis y veinticinco de la mañana. Se levantó, caminó con los ojos cerrados hacia el baño, se lavó los dientes, se bañó, se secó y se vistió sin abrirlos ni una sola vez. Era uno de sus juegos favoritos: privarse de un sentido sin romper con la normalidad de su vida.<span id="more-29"></span></p>
<p>Continuó preparándose en total oscuridad mientras el olor a café recién chorreado se colaba por debajo de la puerta de su habitación. Cepilló su cabello exactamente 50 veces escuchando con atención el ruido leve de las cerdas alisándolo. Amarró su pelo en una cola de caballo que llegó hasta la mitad de su espalda. Cuando colocó el cepillo en la repisa escuchó atentamente.</p>
<p>El silbido leve del viento se mezclaba con la algarabía de las aves. Oyó también un ladrido, el motor de una motocicleta en la carretera y algo que le parecía la voz temblorosa de una mujer cantando. Sonrió e imaginó a un feroz pastor alemán, a un solitario motociclista y a una chica joven como ella.<br />
En ese momento sintió deseos de mirarse al espejo, calculaba que el autobús estaba por pasar y ya había disfrutado suficiente del juego por esa mañana.</p>
<p>Sin embargo cuando quiso abrir los ojos no pudo. Se llevó las manos a la cara, intentó con el índice y el pulgar separase los párpados pero fue inútil. Visualizó en medio de la desesperación el color del cielo, el rostro de su madre y sus amigos a quienes daba por un hecho no volvería a ver jamás. Pensó en las poderosas pinceladas de las pinturas de su padre, podía pasar horas enteras mirándolas y ahora no lo volvería a hacer nunca más.<br />
Estaba a punto de entregarse al llanto cuando escuchó un ruido familiar. Era un sonido que aumentaba de intensidad, en pocos segundos pasó de leve a insoportable.</p>
<p>El reloj despertador la hizo dar un salto en su cama a las seis y veinticinco de la mañana.<br />
Ese día escolar empezó como cualquier otro para Lucia. Abrió los ojos, al ver el cielo raso descolorido decidió que ese día no correría ningún riesgo y sonrió mientras se ponía en pie.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cafeinayamor.com/2009/08/ceguerilla/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Crónica de una requisa.</title>
		<link>http://www.cafeinayamor.com/2009/08/cronica-de-una-requisa/</link>
		<comments>http://www.cafeinayamor.com/2009/08/cronica-de-una-requisa/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 11 Aug 2009 03:02:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GaB</dc:creator>
				<category><![CDATA[Lo que escribo]]></category>
		<category><![CDATA[crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Cuento]]></category>
		<category><![CDATA[Policia]]></category>
		<category><![CDATA[requisado]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cafeinayamor.com/?p=27</guid>
		<description><![CDATA[De regreso a clases después de unas vacaciones demasiado largas traigo una pequeña anécdota de lo más destacable que me sucedió en poco más de un mes. Salí de la casa de mi madre con rumbo a la inconclusa terminal de buses de San Carlos también llamada &#8220;Plaza San Carlos&#8221;, necesitaba un café internet para [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>De regreso a clases después de unas vacaciones demasiado largas traigo una pequeña anécdota de lo más destacable que me sucedió en poco más de un mes.</p>
<p>Salí de la casa de mi madre con rumbo a la inconclusa terminal de buses de San Carlos también llamada &#8220;Plaza San Carlos&#8221;, necesitaba un café internet para hacer la matricula de la U, aproveche para llevar mi Nintendo Ds y bajarle un par de juegos.<br />
Como el recorrido implicaba una mediana distancia a pie, me lleve también las tres bolitas con las que estoy aprendiendo malabares, para practicar de camino.<span id="more-27"></span></p>
<p>Llegue a la terminal escuchando Violadores del Verso a dos niveles de volumen de un sangrado cerebral, fui al baño a echarme una meadita.<br />
Al salir me dirigí al café, de camino pase frente a tres oficiales de la fuerza pública debidamente uniformados; dos chicas y un muchacho.</p>
<p>En el espacio de silencio entre dos canciones escuché: ¡Muchacho, muchacho!<br />
Varias voces a la vez, la masculina ya con algo de enfado, giré y vi que eran los oficiales, me retiré los auriculares y una de las chicas hizo un gesto conciliador a los demás al tiempo que se señalaba la oreja.</p>
<p>_ ¿Usted es de por aquí? pregunto el masculino.<br />
_ Mae, de Arcoíris.<br />
Silencio, momento de tensión, no dicen nada, les pregunto con un gesto si me puedo ir.<br />
_ ¿Me puede mostrar el bolsito? preguntó de nuevo.<br />
_ Claro, ¿qué pasó? se robaron algo por aquí?<br />
_ Si, y usted calza con la descripción del sospechoso, respondió una de las chicas con algo que pareció una sonrisa.<br />
_Si, eso pasa, dije.<br />
_ ¿Que anda aquí? Preguntó el policía, mientras señalaba el estuche del Ds.<br />
_Un videojuego, y lo abrí para que lo vieran, supongo que al verme tan colaborador el mae decidió aprovechar y hacerme un chequeo general, pues mientras les explicaba a las jóvenes como funcionaba el aparato él ya me palpaba el culo y me levantaba la camiseta. Para hacerla más tuanis ese día me puse un pantalón camuflado con bolsas por todo lado.</p>
<p>_ ¿Que es esto?<br />
_ Mae las llaves del chante.<br />
_ A ver, ¿y esto?<br />
_ Mae tres tejas en menudo.</p>
<p>_Al tocar la bolsa cargo derecha se altero visiblemente, sacó las tres pelotas de periódico envueltas en cinta negra de esa que se usa para bretes eléctricos, las olfateó, se las pasó a las compañeras que las inspeccionaron desde diferentes ángulos, las olfatearon y se miraron como preguntándose: ¿Cómo se fumara esa vara? Una serie de atropellados &#8220;¿Y esto?&#8221; acompañó la escena.</p>
<p>_Es para practicar, dije al tiempo que se las arrebataba de las manos y las lanzaba al aire alternativamente para retomarlas y volverlas a lanzar. El tipo se mantuvo sombrío, las chicas estuvieron a punto de aplaudir y una de ellas pregunto sonriente:<br />
_ ¿Usted sabe hacer eso?<br />
_Estoy aprendiendo, respondí un poco sorprendido por semejante pregunta.<br />
_Bueno ya se puede ir, gracias, dijo el oficial fingiendo pero poco ser amable.<br />
_ ¡Gracias! agregaron las chicas en coro.<br />
_¡Tuanis mae! Respondí mientras me ponía los audífonos de nuevo.</p>
<p>Me aleje ejecutando un leve headbanging mientras cantaba al ritmo de Kase O:<br />
<em>&#8220;Como no me vas a querer si soy perfecto? el problema debe de ser algo que no detecto&#8221;</em>.</p>
<p>En fin, la policía solo hace su trabajo, uno de los mas difíciles si me piden mi opinión, así que mi consejo es ser colaborador, igual si uno no anda nada, nada le hacen y si anda algo diay, nadie lo tiene jejejejeje.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cafeinayamor.com/2009/08/cronica-de-una-requisa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El puerto está tan viejo que ya no existe&#8230;</title>
		<link>http://www.cafeinayamor.com/2008/07/el-puerto-esta-tan-viejo-que-ya-no-existe/</link>
		<comments>http://www.cafeinayamor.com/2008/07/el-puerto-esta-tan-viejo-que-ya-no-existe/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Jul 2008 19:21:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GaB</dc:creator>
				<category><![CDATA[Lo que escribo]]></category>
		<category><![CDATA[crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Cuento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cafeinayamor.com/?p=12</guid>
		<description><![CDATA[Conocí Puerto Viejo De poder hubiera pasado ahi un par de semanas en lugar de un par de días, el mar, la arena, el no hacer absolutamente nada mas que pensar. El Caribe, algo lo hace irresistible. Lamentablemente no tengo camara aun y no pude tomar fotos a nada&#8230; Marihuana toda la que pueda querer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Conocí Puerto Viejo<br />
De poder hubiera pasado ahi un par de semanas en lugar de un par de días, el mar, la arena, el no hacer absolutamente nada mas que pensar.<br />
El Caribe, algo lo hace irresistible. Lamentablemente no tengo camara aun y no pude tomar fotos a nada&#8230;<span id="more-12"></span><br />
Marihuana toda la que pueda querer quien la quiera.<br />
Bares suficientes para quien guste de salidas sociales.</p>
<p>Artesanos, viajeros que costean con su arte sus travesias.<br />
Un matrimonio de argentinos, encantadores ambos me enseñaron lo que pude aprender en tan poco tiempo &#8220;panza de vibora&#8221; &#8220;tejido de rombos&#8221;<br />
Todavía no se para que aprendo macramé&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cafeinayamor.com/2008/07/el-puerto-esta-tan-viejo-que-ya-no-existe/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cementerio 2</title>
		<link>http://www.cafeinayamor.com/2008/04/cementerio-2/</link>
		<comments>http://www.cafeinayamor.com/2008/04/cementerio-2/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 10 Apr 2008 22:11:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GaB</dc:creator>
				<category><![CDATA[Lo que escribo]]></category>
		<category><![CDATA[cementerio]]></category>
		<category><![CDATA[Cuento]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cafeinayamor.com/?p=7</guid>
		<description><![CDATA[Damián miró al sol elevarse y acabar, sin previa advertencia, con su amada madrugada. -¡Puta mierda!- dijo y bebió de prisa la última copa de vino. Ese vino barato con el que solía entrar en calor y que lo predisponía tan positivamente para según fuera el caso, matizar sus discusiones filosóficas o sus tertulias literarias [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Damián miró al sol elevarse y acabar, sin previa advertencia, con su amada madrugada.<br />
-¡Puta mierda!- dijo y bebió de prisa la última copa de vino. Ese vino barato con el que solía entrar en calor y que lo predisponía tan positivamente para según fuera el caso, matizar sus discusiones filosóficas o sus tertulias literarias y que ella siempre rechazaba con amabilidad.<span id="more-7"></span><br />
La niebla se deslizaba lenta entre las lápidas, la brisa se entretenía despeinando algunas flores silvestres. Ambos se levantaron y caminaron en la misma dirección en silencio, sin que ella lo mirara ni se diera cuenta de que el la miraba como la miraba siempre, de reojo, como temiendo que desapareciera al mínimo descuido, como si el mismo aire que fastidiaba a las flores la pudiera arrebatar de su lado.<br />
Le atormentaba el terrible deseo de tomarle la mano, sentirla segura, cálida, palpitante, real, pero eso sería demasiado. ¿Tomar su mano en un arrebato de pasión, sin pedirlo, tomarla por sorpresa, más allá de toda predicción, entrelazar los dedos y estrecharla con tal firmeza que ni el poderoso huracán pudiera separarlos?<br />
No, el no era así, había aprendido a racionalizarlo todo, posibilidades, ramificaciones, consecuencias, nunca actuaba por impulso, se relacionaba sin correr riesgo, sin jugarse la piel. Operaba mediante un complicado sistema que burocratizaba hasta el mínimo gesto afectivo de una relación interpersonal.<br />
Así que caminaron distantes, como en polos opuestos de un planeta vaporoso y sombrío.</p>
<p>Después de un rato el se sorprendió a si mismo rompiendo el silencio:<br />
-¿Cómo se hace para no encariñarse?<br />
-Encariñarse no es malo, respondió ella con una sonrisa que ridiculizaba la belleza del amanecer.<br />
-¿No es malo? Preguntó el y arrugó la frente.<br />
-No, encariñarse no es malo, encariñarse, ENCARIÑARSE NO ES MALO, lo malo es… se detuvo pensativa.<br />
-Lo subrayás tanto que vas a romper la hoja, ¿Que es lo malo entonces?<br />
-Te queda de tarea, sonrió de nuevo.<br />
-¿Enamorarse, es enamorarse lo que es realmente malo? Su rostro se apagó.<br />
-Exacto, eso es lo malo, ¿pero que mirada es esa?<br />
-Y ¿Cómo se hace para no enamorarse?, tuvo que contener el llanto, ella lo notó pero disimuló con maestría.<br />
-Simplemente no se hace, no andás por ahí enamorándote de la primera chica que parezca salida de tus sueños, no es sano, no es inteligente, pero ya, no te pongás así.<br />
¡La vida es bella!</p>
<p>Llegaron por fin al lugar, la vieja cripta donde la había visto por primera vez, donde se encontraban todas las noches y donde se despedían todas las mañanas desde hacia tanto tiempo.<br />
El seguía como poseído por las palabras de un viajero medio loco que estuvo las tarde anterior en el pueblo: “El mundo es aquí y ahora, las cosas que no hagas hoy, probablemente no las podrás hacer mañana, no existe futuro y el pasado es inútil, la vida no es mas que un presente eterno, el momento es ahora, el mañana es un terrible misterio aun para los dioses”</p>
<p>-¿Qué te pasa, por que todavía tienes esa carita?<br />
-El mundo es aquí y ahora, no hay futuro, no hay mañana…<br />
-Se nos puso fatalista el niño, mirá claro que hay mañana pensalo un segundo, hoy es el mañana del ayer, tu presente eterno no dura mas que un momento, menos que eso, de hecho, vivimos en el futuro. ¿Lo escuchás? Tu amado esqueleto sigue tocando sin contar lunas ni soles, el sabe perfectamente que el tiempo solo es…<br />
No pudo terminar la frase.<br />
-¡Las cosas que no haga hoy no las haré nunca, la vida es aquí y ahora!, parecía contener un impulso demasiado poderoso, como si el rostro estuviera a punto de estallarle, aquí y ahora, se repetía. La niebla comenzó a disiparse.</p>
<p>-¡Te amo! Gritó.</p>
<p>Contra todas sus precauciones, contra todo lo que podría esperarse de el, la tomó de la mano, la estrechó en sus brazos y la besó, como nunca había besado a nadie, como nunca la habían besado antes.<br />
De haber estado viva el hubiera sentido sus latidos, si respirar fuera necesario para ella, su aliento hubiese llegado calido a la mejilla sonrojada.<br />
El ardor inexplicable de sus labios incineró todas las dudas, después de ese beso ella le sonrió y comenzó a desvanecerse.<br />
-Hasta la noche corazón, soñá bonito.<br />
-Si, respondió el, cerró los ojos e hizo una mueca, la luz del sol, demasiado fuerte ya, le dio en la cara.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cafeinayamor.com/2008/04/cementerio-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

