Serie de micro programas radiofónicos realizados para el curso de Radio, tercer año Ciencias de la Comunicación Colectiva. UCR, 2011.
En esta serie hago locución en el micro llamado “Como Suena” y soy el editor general de todos los micro programas.
Serie de micro programas radiofónicos realizados para el curso de Radio, tercer año Ciencias de la Comunicación Colectiva. UCR, 2011.
En esta serie hago locución en el micro llamado “Como Suena” y soy el editor general de todos los micro programas.
Ilustración para Dame un Campo con motivo de la lucha por la clientela en telecomunicaciones.
Estuve leyendo el manual de Toon Boom y bueno es como el Flash solo que especializado en animación. No es programable ni se montan botones, pero se manejan cámaras y cuenta con herramientas para facilitar la labor del animador.
Me falta mucho camino por recorrer antes de dominar el programa pero espero lograrlo
Aquí mi primer y no muy buen ejercicio. Un personaje de un comic en el que estoy trabajando hace parte de su rutina de entrenamiento xD
Me acabo de encontrar este cuento entre mis bretes del año pasado, era un ejercicio de historia de la comunicación en el cual teníamos que hacer un cuento donde incorporáramos elementos de los inicios de la publicidad en la prensa costarricense.
Lo que hice fue intentar acoplarme al estilo costumbrista de Los cuentos de Magón, para según yo, darle credibilidad por lo que el lenguaje, las incorrecciones políticas y las opiniones de los personajes están en función de esto. El giro del final es casi robado del Clis de sol. Con lo que el relato no es ni muy bueno ni demasiado original, pero me parece simpático como resultado de un ejercicio.
Servicio a domicilio
Esta historia me la contó mi tío, don Antonio Quiroz, una vez que viéndome muy enamorado, quiso prevenirme, entre otras cosas, del grado de ingenuidad al que puede llegar un hombre cuando según sus propias palabras “lo emborracha el chirrite del amor.”
Para que tengan una idea de quién es este tío mío les cuento una parte de su vida.

En la actualidad se reconoce, se discute y se estudia la tendencia a expresar la diferencia mediante la uniformidad de expresiones y pensamiento. Fenómeno potenciado por las posibilidades que brindan las llamadas nuevas tecnologías de la información.
Para algunos estudiosos, en la linea de ensamblaje donde se producen en masa las conciencias, estás son separadas por categorías. Se van colocando dentro de los diversos recipientes determinados para tal efecto, siendo cada nueva conciencia una copia idéntica de la anterior. De está manera, el sistema crea un efecto de diversidad que como vimos, no es tal. A esto se suma el hecho de que las conciencias son fabricadas de manera eficaz y eficiente, con una compleja programación que impide que a lo largo del uso de las mismas estas se modifiquen o se fortalezcan, por el contrario, la limitada vida útil con la que se crean lleva al individuo poseedor de una de estas maravillas a un inevitable estado final de automatismo.
Contrario a esto, los partidarios de la teoría Made in China creemos que si bien las conciencias se producen en serie, estas no cuentan con la rigurosidad alemana o el diseño de avanzada japonés. Más bien cuentan con un proceso de creación similar al que se puede dar en una destartalada fabrica en algún anillo de pobreza de la periferia de Shanghai.
Es decir, se comercia como si fuera un producto de primera, pero, viene maravillosamente repleto de errores; un Batman que tira telarañas, un Superman con tacones, una Bob Esponja verduzco o un Hulk amarillento.
Sumemos a esto, la creación de conciencias piratas en fábricas clandestinas, instaladas en los barrios más jodidos de china, donde ahora si, la calidad es un extraño milagro.
Obtenemos entonces, conciencias que se defienden como propias y programables en un primer nivel, como totalmente uniformadas en un segundo nivel y como espectacularmente desastrosas en un tercer nivel: siendo este último en que define la condición real de las conciencias.
Gracias a esto, es que por más similares que resulten las formas en que los individuos asumen el mundo, un defecto de programación, un ojo mal pintado o una cabeza puesta al revés genera una diferencia de percepción que puede ir desde lo mínimo hasta lo total.
Lo que finalmente nos dice esta teoría es que todos vamos por la vida programados a lo que caiga, mal ensamblados y peor cableados. De ahí que ninguna visión de mundo resulte totalmente idéntica.
Eso si, salvo aquellos que lleven a cabo un esfuerzo extraordinario por ejercitarse de adentro hacia fuera, todos vamos irremediablemente camino hacia la enajenación, con el Made in China grabado en algún recoveco inaccesible.
Esta teoría se deriva de la gran sabiduría con la que Tolkien plasmo la realidad de las relaciones humanas en su libro El Señor de los Anillos.
Sin mayores preámbulos, la teoría Gollum:
No importa que tan desagradable, superflua, odiosa, insoportable y amenazante resulte una persona. Siempre cabe la posibilidad de que en el momento de la máxima duda, donde la decisión más trascendental de la existencia se deba llevar a cabo, aparezca este individuo, como salido de la nada, y le arranque un dedo con los dientes.
Era eso, o que la información y el conocimiento pueden venir de las fuentes más insospechadas; ojos abiertos y oídos atentos que de todo se aprende. La idea que necesitamos, eso que algunos llaman inspiración puede estar entre los escurridizos dedos, los afilados dientes o las siseantes palabras de algún Gollum cotidiano.
En una habitación pequeña y oscura, frente a un monitor, busca el calor del mundo, la inmensidad de ese ahora semi abstracto planeta y se pregunta con angustia mientras navega entre ventanas y pestañas:
¿Donde está toda la gente?
La fe del ser humano no está puesta en Dios.
Si el ser humano cree en Dios siguiendo una estructura religiosa, no es en Dios en quien cree aunque argumente que sigue su palabra al pie de la letra. Esto por que su palabra no le llega directamente de él, le llega en forma de texto o en versiones orales.
Estos compilados históricos junto con las pautas de comportamiento han sido escritas o transmitidas por profetas, primer nivel de intervención humana.
A partir de ahí son enseñadas a otros, en el caso de la tradición oral o son traducidas e impresas en los diferentes idiomas, en el caso de los textos, lo que nos lleva al segundo nivel de intervención humana.
Una vez que la palabra de Dios se llevó al idioma de cada creyente, en la mayoría de los casos este no estudia el libro, inclusive en algunos casos no llega ni a leerlo parcialmente. Con lo que su fe se fundamenta en la versión de la escritura que le provee su guía espiritual, la cual muchas veces está deformada por las interpretaciones que él haga. El guía puede llegar a transmitir una versión absolutamente carente de fundamento por el propio desconocimiento del texto o una reestructuración intencional del relato oral.
De esta manera es como a una amplia variedad de niveles la fe del ser humano está puesta no en Dios, si no en la competencia y la buena voluntad de sus pares.
La fe del ser humano en Dios es la fe del humano en el humano.
Existen, entre otros tantos, el ser humano esencialmente creador y el ser humano consumidor.
La mente creadora es proactiva, busca siempre formas de ampliar su conocimiento para usarlo como herramienta aplicada en la producción de diversos objetos o mensajes y suele operar al margen del sistema si lo considera necesario.
El consumidor en cambio, cuando aprende habilidades es con el objetivo de encajar de manera más eficiente en el engranaje social y siempre funciona guiado por el modelo estimulo/respuesta.
En Costa Rica, la campaña presidencial para el período 2010-2014 tuvo como tema central la Inseguridad Ciudadana, abordada desde una óptica punitiva. ¿Por qué razón ese tema? Este breve documental pretende valorar algunos posibles puntos sobre la relación entre el discurso mediático y la agenda política, desde la óptica de la política del miedo.
Realizado por Simón Avilés, Gabriel Castro y Diego Molina, en 2010, para el curso de Teorías y Tendencias de la Comunicación 2, de la ECCC, UCR.